RELIGIÓN Y CULTURA EN OAXACA. Un acercamiento desde la fenomenología y la teología. ulsa oaxaca.

RELIGIÓN Y CULTURA EN OAXACA

Un acercamiento desde la fenomenología y la teología           

Raudel Méndez Sosa

ULSA OAXACA

 Uno de los grandes desafíos que enfrenta hoy la pastoral educativa en la Universidad La Salle Oaxaca, es la realidad de quienes creen que no debe existir una pastoral educativa como tal, y que toda esta labor de pastoreo corresponde única y exclusivamente a las parroquias. Existe, por otro lado, la realidad de quienes creen que la pastoral no incluye el estudio de los fenómenos religiosos, sino sólo la praxis religiosa sin mayor sistematización.

La sencilla intención de este artículo es ofrecer pistas de reflexión desde la fenomenología y teología de la religión: desde la primera para no dejar de lado la pastoral como praxis (fenómenos religiosos), y desde la segunda para que la “fe que busca comprender” (fides quaerens intellectum) se vea retroalimentada por la razón humana, según nos enseñan San Agustín de Hipona y San Anselmo.

ASPECTOS FENOMENOLÓGICOS

Fenomenología procede del griego fainomai = que significa “manifestarse”, “ponerse delante de”, “aparecer” o “hacerse evidente” (manifiesto), y del sustantivo logoV , que para este fin entendemos como tratado o estudio. Por lo tanto estudiamos lo manifiesto, lo evidente, lo que se pone delante de nosotros, en cuanto a religión y cultura se refiere; y coincide que son justamente fenómenos que tienen que ver con la complejidad de lo religioso y lo cultural, y dentro de éstos, lo que aparece en la cotidianidad del quehacer humano, sea en su vertiente profana (cultura) o sagrada (religión).

Podemos ver que tenemos una variopinta cantidad de fenómenos cotidianos que exponen al ser humano como un alguien esencialmente religioso y necesariamente cultural. Tanto la religión como la cultura, nos hablan del hombre como un animal simbólico (así Xavier Zubiri), pero este ser simbólico hunde sus raíces en esa complejidad cotidiana que es la relación dialéctica entre religión y cultura; el símbolo religioso y/o cultural describe lo humano, evoca lo humano, es un testimonio de humanidad. Por lo que ponernos delante de estas realidades es situarnos con mucha certeza de que nuestra labor educativa está siendo consecuente con el humanismo cristiano lasallista.

Mediante la Fenomenología podemos hacer contactos con ciencias como la Antropología Filosófica, la Etnología, la Sociología; entre otras ciencias que nos permiten entrar en la interdisciplinariedad de un modo más patente y enriquecedor. Justamente eso pretendemos hacer con el complejo religión-cultura en Oaxaca, empezar a hablar de lo que se muestra ante nosotros como sujetos, queremos balbucear unas primeras palabras al describir estos fenómenos religioso-culturales que se ponen delante de nuestra vista, y que nuestros estudiantes perciben como costumbres ajenas o lejanas, desarraigadas de su vida juvenil, de su experiencia de lo trascendente y en general de su vida cotidiana.

ASPECTOS TEOLÓGICOS

Respecto de la teología, la distancia es aún mayor, la mayoría de los estudiantes no tienen conocimiento de su existencia como ciencia, por lo que acercarlos a ella es un gran desafío, pero en la medida en que se parte del fenómeno religioso (empiria) estamos en disposición de atraer su atención hacia lo trascendente.

Etimológicamente teología significa tratado o estudio de lo divino (qeoV logoV). Ahora bien, la teología en general inicia sus estudios de modo fenomenológico también, ya que Dios se manifiesta, se hace presente al ser humano (la revelación es posible teológicamente hablando, por una acción divina, es una acción de Dios, no del ser humano; quien se revela es Dios, Él realiza el acto de revelarse, de hacerse manifiesto). Ahora bien, según la tradición veterotestamentaria, Dios se revela en aspectos de la naturaleza: como la brisa, el agua, el fuego, el terremoto; también en ámbitos del culto (se manifiesta a Isaías en el templo, habla a Samuel mientras duerme, pero también en el templo); incluso utiliza también el mundo onírico simplemente (habla en sueños a José, esposo de María por medio del Ángel). Entendemos cómo la revelación se da en ámbitos de la vida cotidiana (llama a Moisés cuando pastorea el ganado de su suegro Jetró; o a David, quien es ungido como Rey  por el profeta Natán cuando vuelve del campo).

Y no es sino a través del contacto con la filosofía griega (puede leerse FIDES ET RATIO  de Juan Pablo II) que se complejiza la revelación hasta llegar a las formas muy acabadas del dogma: por ejemplo, el dogma de la Santísima Trinidad, o el de la doble naturaleza de la segunda persona de la Trinidad. Sirvan también de ejemplo para esta idea los dogmas Marianos, que surgen de una práctica muy bien cimentada en la religiosidad popular de los primeros siglos del cristianismo; la devoción Mariana, muy extendida entre la Iglesia primitiva, fue llevando a la constitución de María como Madre de Dios (qeotokoV), que si bien es cierto que dichos dogmas gozan de una importancia diferente en materia de fe, no por ello dejan de ser importantes para la devoción tradicional católica, donde la devoción Mariana es algo tan común como extendido.

Como podemos ver, también en materia teológica, reconocemos que nuestro enfoque a la hora de estudiar religión y cultura, nos permite ofrecer una religión “viva”, que por si misma, es un algo que se manifiesta, y se nos hace presente de modo cuotidiano y real. Este es el desafío que tenemos en la pastoral educativa, hacer atrayentes los fenómenos religiosos para vivirlos y para pensarlos.

En los últimos días estoy compartiendo el estudio de las religiones con estudiantes de Ingeniería en sistemas, con estudiantes de Psicología y de Administración turística, y puedo decir con alegría que la religión y la cultura (que en Oaxaca son dialéctica y simbólicamente experimentadas) nos permiten inspirar a los estudiantes hacia las realidades cotidianas de la vida y hacia las realidades trascendentales de la vida en la que como ciudadanos, creyentes, estudiantes, y sobre todo como jóvenes, se encuentran inmersos.

Esto es lo que nos está impulsando en estos días en la Universidad La Salle Oaxaca, queremos encontrar el equilibrio entre la experiencia de la religión (vivencia personal) a través de los sacramentos, las misiones, las actividades de solidaridad que los estudiantes tienen que vivir, y la reflexión de esa experiencia con las clases de formación humana y cristiana donde desde diversas ciencias como la Psicología, la Antropología, la Doctrina Social de la Iglesia, la formación en valores, entre otras, nos van dando la pauta para que el binomio praxis-teoría sea el hilo conductor de la pastoral en nuestra universidad, y poder así, desde la practica, despertar la curiosidad para la reflexión y desde la reflexión aumentar los deseos de la praxis, de modo dialéctico y sistemático.

 BIBLIOGRAFÍA

DE SAHAGÚN LUCAS, JUAN. Fenomenología y filosofía de la religión. BAC. Madrid, 1999

GUERRA GÓMEZ, MANUEL. Historia de las religiones. BAC. Madrid, 1999.

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